12 de octubre de 2013

CAPÍTULO 11: El tórrido final del verano (Parte 1)

Apenas me quedaban 2 días y medio en la playa, así que pensé que debía dedicarle algo de tiempo a mi familia, tras unos días de no parar. Por las mañanas estaba con ellos y por las tardes me iba con Sergio a disfrutar simplemente de estar tumbados en la playa y bañarnos en el mar. No volví a ir a la caseta, pero en mi último día allí, Sergio me dio todo un homenaje.

Sus padres se habían ido a pasar la tarde a un centro comercial de Torrevieja y me invitó a su casa. Después de charlar un rato en su sofá y pasar unos momentos de risas, pasó a la acción y me dijo con sonrisa picarona:

- ¿Es que no vas a follarme de nuevo antes de irte? Cuando te diga, pasas a mi habitación.

Se levantó y fue a su habitación, donde lo habíamos hecho la primera vez, quitándose la camiseta y los calzoncillos y a los 5 minutos me dijo que pasara sólo si lo hacía desnudo y con la polla contenta. Así que me puse un poco a tono previamente. Sergio sabía que sus padres nunca volvían hasta casi la media noche cuando se iban a Torrevieja, así que estaba tranquilo. Teníamos tiempo.

Antes de entrar a la habitación me pidió que entrara con los ojos cerrados y así lo hice. Nada más entrar, escuché una voz grave y varonil que me resultó muy familiar:

- Hombre culito, ya pensaba que no iba a volver a verte,

Allí estaba el tío que me pajeó en la pinada el otro día. Tiempo después, me enteré de que Sergio fue a ver si se lo encontraba en la caseta el día anterior y, al encontrarle, le ofreció darme esa sorpresa.


La verdad es que la cosa pudo ir mejor de lo que fue. El tío en cuestión tendría alrededor de 35 años, cuerpo normal y polla normal, además era guapete. Quería recrear lo que pasó el otro día en la pinada, así que me puse de rodillas a mamarle a Sergio y el empezó a sobarme el culo. Con cuidado me iba metiendo los dedos envueltos en saliva, primero uno, luego dos... Volvía a escupir y seguía con sus dedos suavemente en mi culo, cada vez notaba que los metía más profundo y me iba empalmando con más dureza a medida que insistía. No estaba yo muy acostumbrado a hacer de pasivo, pero me dejé llevar y le dejé hacer mientras yo empezaba a trabajarle a Sergio su culo. 

- Quiero ver cómo te lo follas - me dijo el tío (nunca supe su nombre). Tíratelo a pelo.

1 comentario:

  1. Como se llega hasta el Rebollo o la caseta desde Alicante?
    Estoy por ir a vivir alli por un tiempo y me muero de ganas por conocer esos lugares.
    Me encanta este blog!

    ResponderEliminar